Descubrimiento de las Islas Malvinas
Islas Malvinas, desgarrado trozo de suelo argentino de trágico destino por la apetencia de codiciosas potencias extranjeras que procuran hacer de ellas un instrumento para aherrojar al Atlántico Sur y prolongar en él su dominio colonial.
Este extenso archipiélago (11.718 Km2), cuya superficie equivale a la mitad de la provincia de Tucumán, emerge de nuestra plataforma continental allí donde se intersectan el meridiano de Buenos Aires (58°28'O) y el paralelo de Río Gallegos (51°37'S). No había sido hallado por hombre alguno hasta los albores del siglo XVI. Probablemente fue avistado por vez primera por la armada en la que participo Américo Vespucio (1501-1502), la que después de costear el litoral sudamericano, al alcanzar los 52°S, en los primeros días de abril fue arrastrada mar afuera por una violenta y prolongada tempestad. En medio de noches muy largas-como corresponde en esa época a tales latitudes- dice éste haber avistado "una nueva tierra de la cual recorrimos cerca de veinte leguas, encontrando la costa brava, y no vimos en ella puerto alguno, ni gente, creo que porque era el frío tan intenso que ninguna de la flota se podía remediar ni soportarlo".
Así, envuelta en niebla, entran las islas en la historia, incorporándosela a la cartografía ya en 1515 y 1520, ante del viaje de Magallanes. Aparecen posteriormente en los mapas de Pedro Reinel (1522) y Diego Rivero (1529) y finalmente en el Islario General de Alonso de Santa Cruz (1541), el cartógrafo de la expedición de Magallanes, que la ubica en 51° S. Es probable que las avistasen también las expediciones de Loaysa (1526) y Alcazaba (1534), pero es seguro que una nave de Francisco de Camargo fue arrastrada a las Malvinas por una brusca y prolongada tormenta el 4 de febrero de 1540. La nave invernó allí sin ver indios ni rastro de humanos regresando a España al finalizar el año.
Además de los eventuales derechos que pudieran derivar de las circunstancias del descubrimiento por navegantes de su armada, tiene España los que emanan de las bulas del Papa Alejandro VI, Inter. Caetera y Dudum si Quidem (1493), y de su complemento, el Tratado de Tordesillas (1494), que reconocen la soberanía hispánica sobre todas las tierras descubiertas y por descubrir ubicadas a occidente de la llamada línea de Tordesillas, 370 leguas al oeste de las islas de Cabo Verde.
En nada alteran ese derecho internacionalmente reconocido entonces las sucesivas aportaciones a la geografía del archipiélago entre las cuales la primera fehaciente es la del holandés Sebald de Weert, quien el 24 de enero de 1598 localiza las islas del extremo noroeste que hoy llevan el nombre de Sebaldinas, a los 50°40'S. Cupo de inglés John Strong surcar en 1690 el estrecho de San Carlos, al que llamo Falkland, pero fueron los balleneros de Saint Maló los que desde 1701 contribuyeron al mejor conocimiento de las islas y divulgaron la noticia de su existencia, dando origen al nombre de Malouines con que sé las conoció en el siglo XVIII, en que comenzaron a frecuentarlas foqueros y loberos que encontraron en sus múltiples islas una riqueza que entonces parecía inagotable.
Todo estudio sobre la disputa de las Islas Malvinas comienza indefectiblemente con el tema del descubrimiento.
En vista de la importancia que el tema ha cobrado en ocasiones como sustento para sus reclamos, los países reclamantes presentan como evidencia absoluta el descubrimiento del archipiélago por tal o cual navegante de su país. Paradójicamente, los estudios y teorías sobre los posibles descubridores concuerdan en que es casi imposible determinar con exactitud quien fue su verdadero descubridor.
Lo que si se sabe es que fueron avistadas por primera vez en el siglo XVI. No obstante, el misterio es parte del descubrimiento de las islas, donde navegantes de cuatro países han sido acreditados como los primeros que avistaron las islas. Semejante controversia no sorprende en razón de lo primitivos que eran los instrumentos de navegación y la incompleta cartografía empleada por los navegantes del siglo XVI.
A partir de la literatura existente es posible elaborar una lista de las diversas expediciones que unos y otros consideran como descubridoras:
1. Américo Vespucio (1501/1502).
2. La expedición de Magallanes de 1520.
3. La nave Incógnita y Alonso de Camargo, 1540.
4. John Davis, 1592.
5. Richard Hawkins, 1594.
6. Sebald de Weert, 1600. A continuación se explicará cada uno de ellos:
1. En su carácter de primer navegante en visitar el Atlántico Sur, Américo Vespucci ha sido señalado como el primer descubridor de las islas en el viaje iniciado en Lisboa en mayo de 1501. En una carta a Piero Soderini, el navegante relató que habiéndose alejado de la costa de lo que hoy es Patagonia debido a un temporal y cercano a la latitud donde las islas se encuentran (entre latitud 51°-53° Sur), en medio de la tormenta avistó "una tierra nueva de la cual recorrimos unas 20 leguas encontrando la costa yerma, sin puerto ni habitantes. Groussac señala que la costa avistada era en realidad los acantilados de la Patagónia. Pero sus determinaciones geográficas son tan imprecisas y sus noticias tan vagas que hace imposible una estimación exacta de su itinerario.
Por tal motivo la idea que este navegante fue el primer descubridor carece de sustento.
2. La existencia de cierta cartografía posterior a su viaje ha llevado a algunos a señalar a Magallanes como descubridor.
Si bien es cierto que su expedición de 1519-1520, "permitió el relevamiento cartográfico de toda la costa patagónica", este navegante, "no estableció la geografía ni de Tierra del Fuego, ni las Malvinas. A ello se agrega la ausencia total de un testimonio del descubrimiento, que no se halla consignado en ninguno de los diarios de navegación ni en los relatos del viaje. Ello hace poco probable que el navegante las haya siquiera avistado.
3. Tanto Goebel como Destefani señalan como el más probable descubridor de las islas Malvinas a una nave que el primero bautizó con el nombre de Incógnita, a falta de su verdadero nombre, que era parte de la armada del Obispo de Pasencia y que estaba comandada por Francisco Camargo. La expedición que tenía por objeto la colonización de la zona del Estrecho de Magallanes, había zarpado de Sevilla en agosto de 1539. En enero de 1540 las cuatro naves que componían la armada entraron en el estrecho. Pero allí sufrieron un temporal, la nave capitana se hundió y la Incógnita se separó del grupo. En los últimos días de enero, la nave llega a lo que se cree son las Malvinas. Allí permanecen hasta diciembre, fecha en que reanuda el viaje hacia España. Posteriormente la cartografía del estrecho que figura en el texto Islario de Alonso de Santa Cruz, publicado poco después del retorno de la Incógnita (1541) incorpora dos pequeñas islas situadas aproximadamente a unas sesenta leguas al este y en línea paralela al Estrecho de Magallanes. Esto apoyaría la adjudicación del descubrimiento a esta nave.
4. Los británicos señalan rotundamente como el verdadero descubridor de las islas a John Davis. Este marino al mando de la nave Desire, partió de Plymouth el 26 de agosto de 1591 como parte de una expedición al mando del marino Thomas Cavendish con destino al estrecho. Por razones poco claras la Desire se separó de la expedición y empujada por una tormenta, el 14 de agosto de 1592 descubrió las islas Malvinas. Los críticos de este descubrimiento sostienen que el relato se parece notablemente al Islario antes mencionado, que no se acompaña ninguna descripción de las tierras avistadas, que los detalles son muy imprecisos y, que el relato apareció después del regreso a Holanda del navegante Sebald de Weert, quien fehacientemente avistó las islas.
5. Pocos años después que Davis, en junio de 1593, zarpó el corsario inglés Richard Hawkins en la nave Dainty. Su misión era atacar poblaciones y establecimientos en el Pacífico. Según su relato posterior, el 2 de febrero de 1594, cuando la nave alcanzó aproximadamente los 48° S. de latitud, avistaron una tierra que no figuraba en ninguna carta. En general se le aplican las mismas críticas que a su predecesor, además del hecho que las Malvinas se hallan más al sur de la latitud señalada por él.
6. Finalmente, le cupo a un navegante holandés el primer avistaje comprobado y no objetado. Justo en el inicio del siglo XVII, el 24 de enero de 1600, Sebald de Weert al mando de la nave Geloof descubrió tres islas que bautizó como Sebaldinas en la latitud 50° 40' S.. Estas islas forman parte del archipiélago malvinense. El navegante no intentó el desembarco por carecer de botes. El Geloof había sido parte de una armada de cinco buques al mando del almirante Jacobo Mahu que había partido de Rotterdam en junio de 1598. Sólo esta nave retornó a Holanda en julio del 1600. De este modo, las islas fueron definitivamente fijadas en las cartas.
No terminaron allí los viajes y expediciones a la región. Durante todo el período hasta 1764, las islas fueron visitadas por marinos holandeses, franceses e ingleses. Pero nadie ocupó o utilizó las islas de ningún modo hasta que los franceses lo hicieron en 1764, 172 años después del alegado descubrimiento británico por John Davis. En enero de 1684, otro corsario inglés, William Ambrose Cowley, al mando del Batchelor's Delight señaló la presencia de unas islas a las que bautizó como Pepys. Fijó su posición a la altura de los 47° de latitud S., y según su diario de viaje, ofrecían grandes puertos naturales. Sin embargo, William Dampier, compañero de viaje de Cowley, aseguró que en realidad se trataba de las islas Sebaldinas.
En octubre de 1689, la nave Welfare, bajo el mando de John Strong partió de Inglaterra con destino al Pacífico vía los Mares del Sud para incursionar contra los franceses. El 27 de enero de 1690, empujado por los vientos alcanzó las Malvinas. Al día siguiente, desembarcó para aprovisionarse de focas y pingüinos. Esta operación produjo el primer desembarco de ingleses en las islas. Strong descubrió el estrecho que separa a las dos islas principales y le dio el nombre de Falkland Sound (Estrecho de San Carlos), que luego fue aplicado a todo el grupo de islas. Para Goebel este desembarco no tuvo ninguna consecuencia legal dado que no hubo toma de posesión formal de las islas u ocupación. Más importante aún, Gustafson señala que no habrá ocupación permanente en los próximos setenta y seis años pero que quizás el desembarco hubiera dado títulos a Inglaterra si no hubiera habido otras ocupaciones más importantes.
Cabe señalar que a principios del siglo, los franceses enviaron sucesivas exploraciones a las Islas Malvinas. Reconocieron sus costas y demostraron su importancia como base para largas navegaciones. Como gran parte de las expediciones partían de Saint-Maló, las islas fueron bautizadas por los marinos de éstas como Malouines . Recién en 1764, con el establecimiento de los franceses en Port Louis, comienza la colonización de las islas.
UBICACION
Las Islas Malvinas constituyen un archipiélago situado al sur del Océano Atlántico, en la plataforma epicontinental llamada Mar Argentino, a una distancia mínima de 480 Km. de la Patagonia argentina, a 772 Km. al noreste del cabo de Hornos, 1.080 Km. al oeste de las Islas Georgias del Sur y a 940 Km. al norte de la isla Elefante en la Antártida.
Administradas por el Reino Unido a partir de su toma de posesión de las islas en 1833, constituyen en la actualidad uno de sus territorios de ultramar. La Argentina, por su parte, las reclama como parte integral e indivisible de su territorio y las incluye dentro de su provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. La capital es Puerto Argentino/Stanley, siendo Stanley (antes Puerto Stanley) el nombre oficial británico y Puerto Argentino el argentino desde 1982.
La primera ocupación efectiva de las islas fue hecha por una compañía privada francesa, que luego reconoció la soberanía de la Corona de España, casi simultáneamente con un asentamiento británico y posteriormente pasaron a las Provincias Unidas del Río de la Plata, una vez que declararon su independencia de España. El 2 de enero de 1833, el Reino Unido tomó el control de las islas, desde entonces y hasta el día de hoy ha mantenido el control sobre las islas exceptuando un breve hiato durante la Guerra de Malvinas, en 1982. A su vez, durante el mismo período, la Argentina ha reclamado enérgicamente ante los organismos internacionales por lo que considera su legítima soberanía sobre las islas.
El archipiélago de las Malvinas está formado por algo más de doscientas islas, donde se destacan dos islas principales:
" Isla Gran Malvina al oeste, tiene una superficie de 4.377 km²
" Isla Soledad al este, tiene una superficie de 6.353 km²
Existen gran cantidad de pequeñas islas e islotes satélites, algunos de los cuales conforman verdaderos archipiélagos, tales como los de las islas Sebaldes o Sebaldinas al noroeste de la isla Gran Malvina y la pequeña isla Beauchene, a unos 55 kilómetros al sur del extremo meridional de la isla Soledad, la Punta del Toro o de la Marsopa.
Al sur de las Malvinas se encuentra a poca profundidad el Banco Burdwood o Namuncurá, en el cual las prospecciones indican la existencia de un rico conjunto de yacimientos mineros, incluyendo los de hidrocarburos.
El nombre "Malvinas" es una derivación de Malouines, topónimo que les habían dado los navegantes franceses y flamenconeerlandeses en referencia al puerto de Saint-Malo, en Francia, desde donde partían. El nombre de las islas en inglés fue acuñado por el navegante John Strong en honor a Anthony Cary, quinto vizconde Falkland, tesorero de la Real Armada Británica. A los residentes de las Malvinas se les conoce como kelpers; el nombre deriva de las algas que se encuentran alrededor de las islas, llamadas kelp en la lengua aonikenk (patagona). No obstante los malvinenses prefieren llamarse islanders.
DERECHOS ARGENTINOS.
Argentina heredó los derechos españoles de acuerdo al principio "uti possidetis juris", según el cual a las emancipadas Provincias Unidas del Sud les corresponderían los mismos límites que al extinto Virreinato del Río de la Plata.
Pero uno de los argumentos esgrimidos por los británicos es que, suponiéndose el derecho previo de España al archipiélago como parte del Virreinato del Río de la Plata, al descomponerse éste en cuatro estados ninguno de ellos puede invocar la aplicación del uti possidetis para el caso de Malvinas.
El razonamiento me es viciado de nulidad y he aquí una posible respuesta:
Según el artículo 35 de nuestra Constitución el nombre "Provincias Unidas" tiene la misma validez legal que el de República Argentina. O sea, legalmente son sinónimos. En cuanto a las escisiones de Paraguay (1811); del Alto Perú (1825) y de la Banda Oriental (1828), son desprendimientos de una autoridad central, del mismo modo que lo son la República de Irlanda y el resto de las ex colonias que conforman el Commonwealth con respecto a Gran Bretaña. Si la posición argentina quedase invalidada por la escisión de Paraguay, de manera análoga quedaría invalidada la británica por la independencia irlandesa en los años '20 y por el desmembramiento del imperio británico, dado que el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda técnicamente ya no existe como hace 170 años. Valgan las siguientes consideraciones:
las tres provincias altoperuanas suscribieron la independencia como parte de las Provincias Unidas en el Congreso de Tucumán, la misma afectaba jurídicamente a la Banda Oriental y la secesión de este territorio se produce como fruto de la política británica a través de Lord Ponsonby de crear un "estado tapón" con el objetivo de que el Río de la Plata sea internacional. Sin embargo, el principio de Uti Possidetis se mantiene en tanto que la República Argentina (o Provincias Unidas) es la continuidad histórica y jurídica del Virreinato del Río de la Plata.
CONCLUSIÓN
Argentina heredó los derechos españoles de acuerdo al principio "uti possidetis juris", según el cual a las emancipadas Provincias Unidas del Sud les correspondería los mismos límites que al extinto Virreinato del Río de la Plata, por ser su continuidad histórica y jurídica. Y las Provincias Unidas ya son la Argentina, como dice el artículo 35° de la Constitución Nacional.